Alan. Tomándome mi tercera taza de café después de no dormir casi nada anoche estoy viendo las noticias en mi celular como casi todas las mañanas. Frente a mí el desayuno se ve delicioso, pero apenas y he comido algo. Elena y Ellen salieron temprano a no sé qué y me encuentro solo en la cocina. —Buenos días—entra Arianna con su cara aún hinchada de dormir. —Buenos días—le sonrío. —¿Cómo amaneces? —se acerca a mí y deposita un pequeño beso en mis labios, su aliento es fresco a crema de dientes. —Muy bien ¿Y tú? —ella se sienta a mi lado para empezar a desayunar. Mi relación con Arianna no estoy muy seguro cuando comenzó. Ella entró a mi vida cómo mi asistente hace exactamente un año y medio. Y aunque sigue siendo mi asistente a pesar de todas las veces que le he dejado claro que no e

