Capitulo 37

1216 Palabras

La mano que no acariciaba su teta lo hacía con las curvas y la hendidura de su trasero mientras rebotaba y Ellie se deleitaba con todo ello, prometiendo en silencio devolverle el favor. ________________________________________ Ver a Alena cabalgar su consolador de goma le estaba volviendo loco. Se vio obligado a extender la mano hacia el soporte junto a su silla y coger el ungüento especial que le impedía eyacular durante treinta minutos seguidos. Lo usaría repetidamente durante toda la noche; pues a su edad solo podía tener un polvo serio al día. Pero el ungüento, que le costaba 45.000 dólares el tubo, le permitía follar durante más tiempo que nadie en la orgía, y lo usó con moderación, sin ofrecerse a compartirlo con nadie más. Lee y el Sr. Sr. observaron emocionados mientras Ellie co

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