Capitulo 40

1630 Palabras

Con Allan golpeando a su esposa por detrás, Kathy tuvo un pequeño problema para mantener un lugar desde el cual pudiera atacar el clítoris de Alena adecuadamente, deslizándose dentro y fuera de la carne resbaladiza que tanto quería devorar. Pero sus dedos permanecieron en su lugar y pronto Alena se sacudió y corcoveó frenéticamente mientras empezaba a correrse entre los insistentes dedos de la mujer. "¡Dios mío!", gritó Alena y se corrió. Allan se separó de su esposa y se giró hacia Alena, exigiéndole que terminara con una mamada. Aún temblando por el orgasmo, Alena logró tomarlo y dirigir su brillante pene hacia su boca; luego, tocándose con una mano para prolongar las sensaciones, lo sujetó con la otra, moviendo la cabeza de un lado a otro hasta que sintió que le rociaba las amígdalas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR