Revisando Todas las botellas que tenía que reponer en el frente, Boris fue a la despensa y tomó un par de cajas que llevó hacia adelante. Dejándolas sobre el mesón de la barra, el pelirrojo alfa abrió una de ellas y comenzó a sacar las botellas del interior, ignorando una penetrante mirada cuyos ojos eran de un verde jade que se posaban con insistencia silenciosa en él. Pero cuando de la mirada pasaron a carraspear la garganta sonorosamente y de forma repetitiva, el pelirrojo alfa soltó un suspiro profundo y dejó lo que estaba haciendo para observar a Spencer sentado frente a él. Aún tenía algo de sentimientos encontrados cada vez que se encontraba con la mirada con uno de los chicos con los cuales le contó gran parte de su pasado con Valeria, pero no podía negar que estos habían mejora

