-Si...-Su mirada daba una luz pequeña -lo hare- susurro -eso espero- alce la mirada para poder mirarlo -¿por donde empiezo?- lo mire con sorpresa, tanto tiene que contarme -tenemos tiempo, empieza desde tu muerte- me miro -no me lo creerás- lo mire, tan malo era para no poder decirme que le pasaba o mejor dicho que le había pasado -te espero- mire el sofá y me senté en el -¿cuando tu quieras?- el dudoso se sentó al lado mío, agarro mi cara entre sus manos -dime ¿me crees?- No quería que lo digiera, su dedo pulgar acaricio mi labio inferior -¿todavía me amas?- no podía creer que caería otra vez, en sus ojos, en su manera de mirarme y acorralar mi cuerpo Quería que agarrara mis labios y los estampara con los suyos, nos besáramos, nos fuéramos a la cama y me hiciera el amor pero, MIER

