Dante Con mi bulliciosa en brazos subo al avión aún con mi mujer repitiendo lo mismo que Sebastian , que no debo hacer esfuerzo de ningún tipo. La pongo sobre una silla para ayudar a la rubia a sentarse y asegurar los cinturones de seguridad para después hacer lo mismo conmigo y mi hija antes de que el avión despegue. Nunca imaginé que ese viaje donde solo venía por una respuesta de Alana de si quería seguir o no conmigo acabaría en un enfrentamiento con los hombres de Otto , conmigo en una clínica donde literalmente morí por dos minutos según Sebastian algo que le pedí no saliera de nosotros. Estuve tres putos días con un tubo endotraqueal que me ayudó a respirar hasta que desperté y casi lo quito por mi mismo , algo por lo que fui reprendido como si fuera un niño chiquit

