Mientras íbamos en el carro, pensaba en que hacer con Cristina, si no le daban orden de salida, ella no podría ir al coliseo y ni siquiera podríamos hablar de los que pasó ayer. Los nervios me estaba ganando, no tenía control en las cosas que hacia. Era increíble para mi que llegara hasta aquí, no espere que el concurso fuera así. Me empecé a dormir mientras estaba en el carro, me recoste en la ventana. Cuando alcance a reaccionar, ella tocó la puerta donde yo me apoyaba contra la ventana. Medio abri los ojos y trate de despertar. Ella abrió la puerta y me ayudó a bajar dándome la mano —Te vez muy cansado, tienes que descansar para mañana. No puedes estar bajo esas condiciones, el reto de mañana va a ser bastante difícil. No les van a regalar nada. Ella me llevo de la mano hasta la

