Sofía Hacer papeles sin margen de error siempre será lo mío y más ahora que tengo en mente traer conmigo a quién más amo en el mundo. Me armo de valor y tomo una exhalación para salir del vehículo. Necesito hacer esto, me repito a medida que avanzo. La tela negra se pega a mis caderas como una segunda piel, la caída de la falda la vuelve sensualmente discreta y con el collar de esmeraldas, es imposible pasar desapercibido, ya que es la joya que nadie en la fiesta debería llevar por un motivo especial. Varios me miran. Finjo que no me doy cuenta. Solo vengo para llamar la atención de uno, el resto no me importa como para detener mis pasos hasta que llego a la agrupación que se ve al fondo. También me observan con curiosidad. Sigo contestando la pregunta sobre mi legitimidad como hija

