Donovan Dos ramas se rompen. Veo sombras moverse entre matorrales y arbustos tener un ligero cambio que me confirma lo que creía. Más movilidad alrededor de la casa se oye a cada segundo, aumenta, volviéndose más perceptible. El ruido nos dice la cantidad aproximada, mientras solo llevo la mano a mi bolsillo mirando a la cama, en donde la mujer sigue acostada, sin mover más que sus ojos. Es buena para trabajar en equipo y por ello, sé que no debo decirle cosas que ya entiende con sólo verme. Con un pestañeo lento cuento, hasta llegar a tres, presionando el botón en el móvil que levanta varias explosiones alrededor, en una secuencia que deja al descubierto a todos los que localizo. Sofía se lanza de la cama, ganando el arma que le lanzo, saliendo primero, a la vez que escucho como la

