Sky se acercó a nosotros un poco distraída y nos saludó, preguntando si podía ayudar en algo. Pero, cuando levantó la mirada se quedó tan sorprendida como Bree. Luego sonrió. —Perdón, en que te pareces mucho a mí. Bree asintió, diciendo que le había pasado exactamente lo mismo y se dieron la mano. Apenas se tocaron, las vi sonreír y perderse en ellas dos. Podría jurar que el jodido big bang se quedaba corto, en comparación con lo que estaba suspendiendo en sus cabezas. Interrumpí su momento glorioso, para decirle a Bree que iba a estar afuera por si me necesitaba. No quería que ella me buscara con la mano y que no me encontrara. Se sintió un poco extraño que se olvidara de mi presencia, porque hasta me miró sorprendida. Hoy había entrado alguien más a la vida de Bree. Y, aunque yo era q

