La Extraña Muerte de Marilyn Martins

4264 Palabras
Algún lugar de Estados Unidos. Viernes 25 de Agosto de 2017. 19:07hrs. —Entonces… Explíqueme desde el principio lo sucedido, no olvide ningún detalle. Empiece por quién es y miembros de su familia afectados, luego proceda con los hechos. omita sólo aquello que no esté relacionado con el caso y aquello que más importante considere. —De acuerdo. Mi nombre es Sarah Martins. Soy madre soltera de dos niños y mi hija muerta. Todo comenzó en la mañana del 25 de Marzo de este mismo año. Me divorcié de mi esposo por una cuestión presente en mi casa, pues es mi hija (de 5 añitos solamente) sufría de esquizofrenia. Era un caso algo severo y tendía a molestar a mi esposo al querer hablarle, solicitarle o asignarle algo. Era todo un caso, solía correr por toda la casa, hablaba palabras extrañas o profería sonidos extraños, rara vez hablaba con nosotros a menos que nosotros le hablemos a ella, tendía a caminar mientras se golpeaba la cabeza contra las puertas, daba vueltas en el suelo sin razón, y de la nada gritaba cosas sin sentido como: “la mano no se puede salir” o “tú no puedes cortarme las uñas”. »Ese era solo el principio, ahora viene la cereza sobre el pastel. Ella se.. *Sonido de interferencia* *El sonido es confuso* *Reintegrando* *Recuperando el sonido*… Me fui a la habitación, ese sonido que había escuchado me había inquietado, y nada debe ser bueno cuando un desgarrador grito vino primero. »La noche se sentía tensa, eso solo hacía que se volviese más oscura. Entré a la habitación y lo primero que pude observar con un haz de luz de la luna la imagen de mi hija descansando pacíficamente. Me calmé y encendí la luz para asegurarme de su aparente buena condición. »Mi sorpresa casi me condujo al desmayo cuando vi que mi hija ¡tenía una hacha clavada en el estómago! ¡UNA HACHA! Mis manos taparon mi boca al instante y no pude soportar mirarlo. Como si no pudiese ser peor. Mis ambos hijos pequeños entraron en la habitación debido al alboroto, e inevitablemente presenciaron la terrible escena. Quedaron traumatizados después de eso. Ya no puedo vivir en paz… Algún otro lugar de Estados Unidos. Sábado 26 de Agosto de 2017. 18:24hrs. —Entonces… Usted me está diciendo que sobrevivió a un ataque de una niña fantasma que estuvo apareciendo en su casa. —Sí. —Bien. Quiero que con claridad y total calma me digas los eventos sucedidos. Comienza por tu nombre y miembros de su familia afectados, luego proceda con los hechos omita sólo aquello que no esté relacionado con el caso y aquello que más importante considere. —De acuerdo. Mi nombre es Claudia Silver, soy la hermana mayor de tres hermanos. Todo comenzó en la mañana del domingo, 30 de Julio. Yo me levanté, debía prepararme para ir a la escuela, y lo primero que hacía era lavar mis dientes. Me vestí primero por supuesto (duermo sin ropa), y cuando estaba a punto de entrar al baño las cosas se pusieron escalofriantes. »Escuché que alguien ya estaba dentro del baño, lo cual me parecía extraño. Yo tengo mi propio baño en mi cuarto, y le tengo bien entendido a mis hermanos que no podían usarlo, y mis padres no tenían necesidad. Lo primero que me venía a la mente era que (valga la redundancia) uno de mis hermanos había entrado en mi habitación. »Por lo que furiosa, grité que saliera de allí de inmediato pero no obtuve respuesta. Parecía estar cepillándose o algo, era muy ruidosa, parecía que apenas sabía lo que hacía. Cansada de que irrumpieran mi baño y maltrataran mis cosas, entré al baño sólo para encontrarme con la grata sorpresa de que el baño estaba vacío y todas mis cosas estaban regadas por todo el suelo. »No le presté atención y seguí con mi rutina diaria. Mas tarde ese mismo día en el desayuno, empecé a escuchar correteos por toda la casa, sonaba como si ese alguien huyese de algo. Yo me levanté a revisar cual era el alboroto, pero no encontré nada (sí se pregunta donde están mis hermanos, ellos son llevados más temprano a la escuela por mis padres puesto que su horario es más temprano que el mío, por lo que estaba sola en la casa). »Luego de estar buscando el origen de aquel correteo sin suerte, se me terminó haciendo tarde para ir a la escuela. Por lo que me apresuré a salir... *Sonido de interferencia* *El sonido se corta* *Todo se vuelve difuso* *Reintegrando* *Recuperando el sonido* …Entré a la casa asustada, no entendí lo que acababa de pasar, ¡qué exagerada! Me podría decir usted, pero cuando una niña de aspecto harapiento con el estómago abierto te persigue durante todo el día diciendo palabras raras y chocando puertas con ese extraño baile no cualquiera se sentiría bien. »Creo que me exalté. De cualquier forma, me apresuré a llegar a casa, ya eran cerca de las 6:00pm. Mis padres no habían llegado y no había rastro de mis hermanos. Luego de que entré en la casa, cerré todo lo que se pudiera abrir. Cuando llegué a la cocina, noté que el teléfono tenia dos mensajes de voz. Puse a reproducir uno de ellos. Eran mis padres informando que no iban a estar en casa, que se habían llevado a los tres niños ya que al parecer durante la escuela a ambos les dio convulsiones epilépticas al mismo tiempo, y como les tomaría algo de tiempo, se quedarían en un hotel cercano al hospital hasta el día siguiente. »Cuando el mensaje estaba por terminar, noté que algo parecía moverse. Era en la sala, alguien estaba manipulando algo. Yo me asusté, y me acerqué lentamente *segundo mensaje de voz* anunció el teléfono, pero en el teléfono no se oía ninguna voz. Llegué a la sala, y vi a la misma niña de antes jugando con los juguetes de mi hermano más pequeño. »Me quedé aterrada en la entrada de la sala, presenciando la escena. Ella no hacía más que jugar con los juguetes y no parecía haber notado mi presencia. Luego, de nada se detuvo. Colocó sus manos en su cabeza y comenzó a balancearla de un lado a otro. Transfirió sus manos a sus oídos, e intentó apretarse con cada vez más fuerza taparse los oídos. Parecía que algo la atormentaba, pero no lograba comprender que era. »Así duró por varios minutos. Yo no hacía más que observar perturbada la escena. Repentina y extrañamente la niña desapareció, y yo confundida sólo se me ocurrió correr al teléfono más cercano. Tomé el teléfono y marqué a la policía, tan pronto como me contestaron, la niña volvió a aparecer y estaba corriendo de una forma espeluznante, chocaba las puertas, decía palabras extrañas y de vez en cuando tendía a gritar. »De inmediato solté el teléfono y sólo pude correr a mi habitación. No alcancé a decirle nada a la policía y lo único que pudieron quizás escuchar fuera mi respiración agitada y creo que les bastó para investigar (aunque no sé como dieron con mi dirección, yo nunca hablé). »Una vez en mi habitación, me encerré y me acosté arropada completamente. No iba a dormir por supuesto, pero no sabía que hacer. En las habitaciones adyacentes comencé a escuchar (en todas a la vez) como alguien brincaba en las camas, otras veces se oían golpes fuertes (creo que se golpeaba la cabeza contra las paredes. »Algo que noté es que la niña no parecía ir tras de mí, simplemente había allanado mi casa y perturbaba mi estancia. Luego creo que terminé quedando dormida. Ya entrada la noche, el resplandor de la luna me daba en la cara, y lo primero que noté fue que no me podía mover. Estaba completamente inmovilizada, ninguna parte de mi cuerpo respondía. »Pero lo que realmente me aterró fue que aquella niña estaba parada en la puerta, como una silueta. Apenas y pude verla, ella comenzó a acercarse a mí. Yo no podía hacer más que sólo observar, llena de miedo, creo que si me hubiese podido mover, igual estaría en shock (¿Quién no lo estaría?) »Se acercaba lentamente, tras dar sus primeros pasos comenzó a tambalearse. Profirió unos sonidos extraños que luego se fueron convirtiendo en palabras raras que no se entendían. Comenzaba a sudar, quería moverme pero nada. Finalmente estuvo frente a mí. Yo esperaba lo peor, pero, curiosamente todo lo que hizo fue acostarse en mi cama. »Mi cama no era muy grande, pero eso no pareció importarle porqué ella se fue a acostar justo donde yo estaba, atravesándome. Eso se tradujo en un escalofrío terrible, recuerdo que comencé a temblar y mi cama se sacudía. Luego, por el rabillo del ojo, pude ver otra silueta. Era la silueta de un hombre fornido, cargaba lo que parecía un hacha. »Este no se acercó con lentitud precisamente, sino que se acercó con la tensión que el ambiente presentaba y con la sangre por mis venas fluían. Sentía que el corazón se me salía del pecho, él se acercaba más y más. Ya no podía soportarlo, algo debía hacer, pero era imposible. Ahora sí temía lo peor. »Podría decir que en ese momento acepté mi destino, y por un lado así fue. Pero, las cosas no salieron como yo temía, afortunadamente. Cuando el hombre estuvo frente, con su hacha en alto. Un grupo de oficiales invadieron mi cuarto de la nada provocando que el hombre y la horrible sensación de la niña dentro de mí desaparecieran. Finalmente pude reaccionar y recién moverme. »Me levanté de golpe, y lo primero que noté fue que en el lugar en el que estaba había una hacha clavada en el colchón, también había abundante sangre que no era mía (no podía ser mi periodo porque me había llegado una semana antes), y tras contarle todo a la policía, terminé aquí con usted, señor… *Sonido de interferencia* *El sonido se distorsiona y se hace difuso* *Se escuchan voces distorsionadas* *El sonido se pierde*… En algún lugar de Estados Unidos. Miércoles 30 de Agosto de 2017. 19:24hrs. —Entonces… Usted me dice que su esposa presenció el allanamiento del espíritu de una niña que estuvo haciendo rarezas durante el día y en plena madrugada ella misma casi es asesinada por un extraño hombre en su cuarto; y además, usted que trabaja en la morgue, dice haber tenido el c*****r que coincide con la descripción de tu esposa de la niña, y también afirma que este mismo espíritu estuvo apareciendo y desapareciendo todo el día. —Está en lo correcto. Ese día yo me había tenido que quedar un poco más tarde pues tenía que culminar la revisión de un c*****r y… —Señor, no tiene necesidad alguna de mentir. —Pero no estoy mintiendo. —No me haga perder la paciencia. —Bueno está bien. Tuve una aventura con mi amante. Aunque de haber sabido que aquello pasaría jamás lo habría hecho ¡Lo Juro! —De acuerdo señor, cálmese. Empiece desde cero y explíqueme desde su perspectiva lo sucedido. Ignore lo que crea que no es necesario y no olvide ningún detalle. Comience por su identidad personal y familiares afectados. —Muy bien. Mi nombre es Fred Wood, soy hombre de familia y viudo, también tengo o tenía tres hijos, bueno ya no estoy seguro de si siguen vivos. Déjeme empezar desde el principio. Un día, mientras yo residía en el trabajo recibo una llamada procedente de mi esposa. No se supone que pueda contestar llamadas en el trabajo (mi jefe es muy estricto en ese aspecto), por lo que ignoré la llamada en señal de que no podía contestar el teléfono. »Pero ella insistió e insistió, finalmente tuve que acudir a responder pero con discreción. —Cariño. ¿Qué sucede? Sabes que no puedo hablar en el trabajo. —Debes venir —sonaba asustada y algo agitada. —¿Qué? No puedo salir ahora, mi hora de almuerzo ya pasó. —Te dije que debes venir ya —ahora sonaba desesperada y ahora estaba más agitada. —Pero… —No me importa nada, tú ven sin más rechistar —escuché un grito de fondo, y colgó en ese momento. »Entonces fui con mi jefe y le conté lo recién acontecido. Él no accedió al principio, pero me hice de rogar —estaba bastante preocupado—, y finalmente me dejó ir. »Estuve todo el viaje preocupado. »Al llegar a casa, noto un silencio abrumador. Lo cual me parecía extraño, puesto que mi esposa siempre me recibe en la puerta con mis niños corriendo hacía mí con caras alegres. Pero esta vez, sólo había silencio. Me empecé a asustar, pero trataba de mantener la calma. Varias veces avisé mi llegada pero sin respuesta. Llamé a mi esposa y cuando no escuché nada llamé igual a mis hijos sólo para obtener lo mismo, nada. »Me llegaban a la cabeza un montón de pensamientos pero yo esperaba que ninguno fuera verdad. Exploré toda la planta baja y nada, sólo seguía aquel silencio abrumador. Incluso recuerdo que afuera reinaba también el silencio, no es escuchaban autos ni personas, nada… Finalmente me decido a ir al piso superior, esperando encontrar respuestas. »Al primer lugar al que me decido por ir es al cuarto de mis hijos. No había nadie allí. Voy al cuarto de mi esposa, pero tampoco había nada. Cuando me disponía a salir empiezo a escuchar correteos y golpes fuertes que venían desde abajo. Al quedarme parado en la puerta alguien me tapó la boca y me llevó al baño. »Era mi esposa. Estaba agitada y llevaba su celular en la mano. Lo primero que me dijo fue: —No vayas allí. —¿Jess? Mi amor ¿qué tienes? ¿Estás bien? —Ahora sí. —¿Qué ocurre? ¿Dónde están los niños? ¿Qué está sucediendo? —Ok mira, te explico... *Sonido de interferencia* *se escuchan voces agudas distorsionadas* *reintegrando sonido* *recuperando sonido* *el sonido se aclara*… Llegué a la escuela de los niños. Les ordené que se metieran al auto y no acepté que rechistaran. »Estaba demasiado asustada, todo lo que aquella niña había hecho. No podía permitir que los niños la vieran, podría herirlos o asustarlos. Así que los llevé con mi hermana. Yo decidí ir a casa para confrontar a aquella niña. Pero en la casa la niña no parecía querer hacerme daño. Era una niña extraña. Cuando jugaba con sus juguetes de repente levantaba la cabeza, se tapaba los oídos y gritaba palabras extrañas y viraba para todas partes como si buscara a alguien. »Luego desaparecía y aparecía en el pasillo corriendo chocando las puertas, luego volvía a desaparecer y reaparecer en la sala dando vueltas en el suelo. Y desaparecía y aparecía, cada que aparecía nuevamente hacía algo extraño, gritaba palabras extrañas, creo que la llegué a escuchar en el techo. Llamé a la policía pero la llamada nunca cayó. Fue entonces que te llamé y aquí estamos. »Esa fue la conversación exacta, la recuerdo como si la hubiese vivido hace poco. Recuerdo cada escena, lo suficiente como para recordar que lo más aterrador llegó en la noche. Todo eso que mi esposa me dijo que había sucedido siguió pasando durante el resto del día. »Le habíamos dicho a la hermana de mi esposa que por favor se quedará con los niños esa noche. No podían estar en la casa con lo que estaba pasando. Ella accedió, no tenía ningún problema. Pero creame que haberle dado los niños a esa mujer fue el peor error que pudo haber cometido mi esposa, ya le contaré después la razón. »Mi esposa y yo estábamos en nuestra habitación encerrados, se sentía una fuerte tensión en el aire. Se podía oír a un búho ulular, eso sólo nos llenaba como un globo de miedo. Se oía de todo en la casa, por todos lados. Era como si desapareciera y apareciera en todos lados porqué hasta en el techo se alcanzaba a oír, sonaba como si dieran vueltas. »Sonaban platos rompiéndose; las puertas se abrían y cerraban de golpe; en el baño los cepillos se manipulaba y luego caía (como si se cepillase pero con violencia); se golpeaban las puertas en todos los pasillos, incluso sonaba en nuestra puerta, más de lo común; también se escuchaba como algunos objetos se tiraban, no podía distinguir que era, pero a juzgar por la profundidad del impacto eran objetos contundentes. »Todo eso se estuvo repitiendo durante la noche. Cuando nos empezó a dar sueño, tomamos la decisión de que uno dormiría y el otro vigilaría y en cierto punto en viceversa. Yo le pedí que durmiera primero, ella era quién más asustada y agitada estaba, yo estaba igual pero podía soportarlo, ella es muy sensible. »Ningún ruido cesó por toda la noche, pero como todos saben, las 3 de la mañana es la hora paranormal. Justo en ese momento, la niña corría por la casa, chocando las puertas, y al tocar la nuestra se detuvo. Del golpe abrió la puerta y quedó en la misma posición que al golpear puerta, segundos después empezó a tambalease mientras caminaba y empezó a murmurar algo que no se entendía, su voz se iba más fuerte conforme avanzaba, llegó un punto en el que decía palabras extrañas. »Llegó un momento en que la niña se paraba frente a mi esposa y justo antes de que yo hiciera nada, un hombre apareció detrás de mi, me tapó la boca y con la luz de la luna me puso enfrente una hacha, dándome a entender que si hacía algo… »Mi esposa estaba profundamente dormida. »Entonces la niña lo que hizo fue que se acostó en la cama frente a mi esposa, literalmente atravesándola, era como sí el cuerpo de mi esposa no estuviese allí —fue allí que entendí que se trataba de un espíritu y no de una niña. »El hombre que estaba detrás de mí fue al frente de mí esposa, pero lo que me resultaba extraño y perturbador era que aún sentía la mano en mi boca y aun podía ver el hacha que ahora estaba entre mis ojos y punzaba ligeramente, amenazando con que si hacía algo… »Luego el hombre que estaba frente a mí esposa, levantó el hacha que cargaba, y sin poder evitarlo, le clavó el hacha en el estómago matándola de golpe. No estoy seguro pero creo que alcanzó a cortarla por la mitad, la sangre me baño de sangre, al menos mi esposa no sufrió. »En ese momento todo se detuvo. La mano que tapaba mi boca y el hacha en mi cara desaparecieron y el hombre también, supongo que la niña también desapareció, ya ni siquiera sé. »No me pude mover, ni siquiera reaccioné simplemente me quedé allí, en shock. Me desperté al día siguiente, con la sangre seca en mi ropa y mi esposa en la cama partida por la mitad. Antes de nada, me fui a bañar y luego llamé a la policía y al personal de mi trabajo (recuerde que trabajo en una morgue) para que se llevarán el cuerpo en lo que yo iba a buscar a los niños. »Salí de la casa, ya la policía y el equipo forense había llegado (los esperé). Cuando llegó a casa de mi cuñada, notó que no hay actividad. Recuerdo lo que pasó cuando llegué a mi casa la noche anterior y noté que el ambiente se sentía igual. Yo temía lo peor. Mis niños no aparecían por ningún lado. »Revisé cada cuarto de la casa pero nada. Cuando entró al cuarto de mi cuñada me encuentro con la desagradable sorpresa de que mi cuñada también está partida por la mitad. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, al parecer ella también había experimentado lo mismo que mi esposa el día anterior. Pero lo peor, es que no encontraba a mis hijos, de hecho, le adelanto que más nunca los he vuelto a ver. No sé que ha sido de ellos hasta el día de hoy. »El cuerpo de mi cuñada también fue llevado a la morgue. Y adivine quién tenía que prepararlos. Su servidor, como ya conocía la causa de muerte (la cual nadie me la creyó y hasta algunos me acusaron de ser el asesino —pero yo mismo aclaré que no lo era con dificultad—, pero yo se lo que vi y nunca lo refutaré) no tuve que revisarlo y al final yo mismo autoricé la cremación de los cuerpos. »Ambas se llevaron a cabo en la noche, y para mi desgracia, a pesar de que ya había tenido suficiente con la terrible muerte de mi amada esposa y su hermana y la desaparición de mis preciados hijos; la pesadilla aún no acababa. »El primer cuerpo en cremarse fue el de mi esposa, y mientras esperaba, noté que llegaba un c*****r para la cremación, era una niña, y para mi espantosa sorpresa, coincidía exactamente con la niña que había visto aquel día. »Me dejaron a mí el trabajo, y sin que lo pudiera impedir me dejaron solo. Yo no quería ni acercarme —¿quién querría luego de lo sucedido?—, pero no tuve opción puesto que la niña solita se salió de su ataúd, me miró por unos segundos y luego desapareció. Yo con miedo traté de ignorar lo sucedido. Pero repentinamente la niña volvió a aparecer detrás de mí. »Antes de que pudiera reaccionar, volvió a desaparecer. Segundos después volvió aparecer y desaparecer, pero con el cambio de que siempre tumbaba algo, apagaba las luces o hacía flotar objetos. Incluso llegó a aparecer dentro del horno sobre el ataúd de mi esposa. Pero nunca llegó a realmente hacerme daño, sólo estuvo haciendo eso toda la noche… *Sonido de interferencia* *El sonido se pierde* *Se oyen voces distorsionadas* *El sonido se pierde* *Sonido de apagado* —Ya tenemos suficiente. —¿Qué quiere decir aún no he terminado. —Conozco el final de la historia. —¿A qué se refiere? —No es nada, pero creo que sabes demasiado. —No entiendo nada, oiga, ¿a dónde va? —Quédese donde está. —Pero, ¿qué está haciendo? ¿Qué trae tras la espalda? —Escúcheme señor Wood. He estado recibiendo personas la última semana, todo el día, a cada hora, personas que han sufrido exactamente lo mismo que usted. Pero usted es especial —risa macabra—, usted es de la morgue, usted es el forense que revisa los c*******s y determina su causa de muerte, y también es la persona de encargar de vigilar la cremación de los cuerpos. —Estoy un poco confundido. —Ya lo sé… La cosa, es que lo he estado esperando. A usted en particular. Sabe porqué la niña le llegó justo ese día y no antes, o porqué la señorita Marilyn Martins, la niña en cuestión, aún no tiene obituario. —Pues… No. Ahora que lo pienso es bastante extraño. —Pues resulta sr. Wood que su servidor es el responsable. Yo me he asegurado de que “la extraña muerte de Marilyn Martins” no se haga pública. —Pero… ¿Por qué haría tal cosa? —Recuerda el extraño hombre que mató a su esposa… —El hombre revela que lo que tenía detrás era la hacha manchada de sangre con la que había matado a sus víctimas, a Marilyn Martins, a su esposa y hermana, y a varias personas más. —Usted está enfermo —Fred quiso levantarse y golpear al hombre, pero fue detenido por la niña quien ahora estaba frente suyo mirándolo y sosteniéndolo con fuerza. —Verá… Yo soy el causante de todas las muertes, y las víctimas que sobreviven y son enviadas aquí reciben el mismo destino. Acaso crees que el “sonido de interferencia” o el resto de los “fallos” en la grabadora eran casualidad, pues no, no lo eran, porqué quiero que la muerte de Marilyn Martins siga siendo misteriosa y extraña, lo que le pasó... todo. A veces fallaba de más, pero son detalles. —Esto es enfermizo, no ves lo que estás haciendo. —Cállate, de todos modos, tengo una última cosa que decirte y me gustaría oír tus últimas palabras, pues este es tu final de la historia. —… —¿Era mucho pedir? Da igual, es hora de que vayas a hacerle compañía a las cenizas de tu esposa y tu cuñada. Ah, una última cosa, tus hijos no están desaparecidos. Bebiste sus sangres antes de llegar aquí y la silla en la que hora te encuentras sentado está hecha con sus pieles —aquello fue lo último que le dijo y finalmente le clavó el hacha ensangrentada justo en el estómago, matándolo al instante. *Sonido de encendido de la grabadora* *El sonido se recupera* *El sonido es recuperado con éxito* —Ahora, sólo toca cambiar de silla. Y luego esperar al siguiente. Ahora, para aquellos que estén escuchando esto, quiero informarles que el sr. Wood, al igual que los otros anteriores, fue enviado a un centro psiquiátrico. El misterio continúa, el último mensaje que me queda para ustedes es el siguiente: ...*El sonido se pierde nuevamente* *La voz se distorsiona* *Recuperando sonido* *Sonido reintegrándose*... “La extraña muerte de Marilyn Martins”...
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