"Tu viaje será mucho más fácil y ligera si no cargas el pasado contigo"
Anónimo.
Ingreso a mi oficina como es habitual de lunes a viernes, me siento frente al computador y comienzo a revisar los pendientes antes de ir a la reunión que tengo programada.
En mi escritorio tengo varias fotografías que me recuerdan momentos pasados en los cuales fui muy feliz, pero hay una fotografía en particular que decidí mantener hasta hoy a pesar de saber quien la tomó.
En la imagen salgo yo con una gran sonrisa mirando con cara de enamorada al encargado de sacarla, en el fondo se puede apreciar la estatua de la libertad y parte de Nueva York. Esa fotografía la tomo Nate los últimos días que estuvimos en la ciudad.
Mi mente y corazón me traicionan y los recuerdos de la nada me invaden trasladándome al pasado.
Recuerdo que luego que mi familia se enterará de mi estado me pidieron volver con ellos a Atlanta, me negué rotundamente, primero debía terminar mi carrera, tampoco quería salir corriendo como una damisela en peligro, estaba embarazada no con una enfermedad mortal.
Además, no tenía por qué esconderme, un bebé no es una tragedia o algo de lo que avergonzarse...vergüenza deberían tener las personas que hablan mal de mi sin conocerme, sin contar al idiota que donó el e*****a.
Había decidido seguir en la ciudad, terminar mi carrera como fuera y una vez teniendo mi título profesional, volver al nido familiar y comenzar con una nueva vida junto a mi bebé.
Ante mi negativa mis padres no lo pensaron mucho, y decidieron vivir conmigo en los ángeles el tiempo que me quedaba de estudio, me sorprendió por un momento su decisión por que ellos aman Atlanta, pero según me dijeron, me aman más a mi y al pequeño poroto que llegaría en unos meses y que por ningún motivo se querían perder el embarazo.
Yo estaba más que encantada, feliz de contar con el apoyo de mi familia.
Poco a poco las cosas se fueron acomodando, no fue fácil, los murmullos sobre mí duraron un tiempo, más cuando se dieron cuenta que estaba embarazada.
Con el tiempo dejo de importar, me daba igual lo que hablarán de mi, con la frente en alto y luciendo mi hermosa barriga les deje a todos en claro que nada de lo que hicieran o dijeran podría afectarme.
Una semana después de contar todo a mi familia tuve mi primera ecografía, fue un caos esa consulta médica, mi familia decidió estar presente, sí, los cuatro, más Lucía y Matt que tampoco se querían perder tal acontecimiento, así que, imagínense a seis personas en una pequeña consulta queriendo ver a mi bebé...fue todo un espectáculo, no se como la doctora no los termino echando, pero no podía estar más feliz, me sentía apoyada y amada con todos ahí presentes.
No voy a negar que en algún momento, pensé en él, en todo lo que se estaba perdiendo, en que estaría sola en este bello proceso. Nunca hablamos de hijos, así que desconozco cuál hubiera sido su reacción.
Cuando la doctora puso el aparto en mi pancita estábamos todos expectantes a lo que dijera, comenzó con un chequeo general, comentó que estaba todo bien, que se estaba desarrollando con normalidad y que estaba todo en regla.
El caos llegó cuando me preguntó si quería saber el sexo del bebé.
*****FLASHBACK*****
Luego de un chequeo general vino la pregunta del millón.
- ¿Les gustaría saber el sexo del bebé? - pregunto a toda la audiencia. Todos asistieron frenéticamente.
- Si doctora, nos gustaría saber que es - le respondo cuando me dio una mirada esperando mi aprobación.
- Perfecto, veamos entonces - comenzó a mover el aparato de nuevo, en un comienzo no se podía ver nada, se negaba a dejarse ver, era un bebé escurridizo.
- Aquí esta...vaya que me costo, no quería que lo viera - dice con un tono burlesco la doctora al ver lo travieso de mi bebé.
- ¿Qué es doctora? - pregunta ansioso Mason. Mi madre tiene tomada mi mano en forma de apoyo.
- Bueno, me complace anunciar que se viene una linda señorita en camino - no tenia ninguna preferencia con respecto al sexo, pero el saber que era una niña nos imaginé compartiendo momentos como madre e hija.
¡¡Es una niña!! ¡UNA NIÑA! las lágrimas no demoraron en aparecer en mis ojos, los gritos de las personas presentes se escucharon por todo el piso, esa consulta era un tumulto de alegría.
- ¡Tendrás una niña! Una niñita en la familia...una hermosa princesita - mi madre decía con alegría mientras me abrazaba.
Lágrimas salían de los ojos de todos por la emoción, mi padre saltaba y gritaba emocionado, mis hermanos celebraban mientras se peleaban a quién de los dos iba a querer más, mientras Matt y Lucía se auto proclamaban los padrinos.
El momento era tan maravilloso que era imposible no imaginar como hubiera sido con Nate presente, se que a estas alturas ya no hay nada que hacer y menos cambiar el pasado, pero eso no quita el sentimiento agridulce.
Sacudo mi cabeza para alejar esos pensamientos y me enfoco en el ahora.
Luego de la consulta mis amigos volvieron a sus cosas y mi familia se volvió loca, literalmente, me arrastraron por todo el centro comercial, compraron todo tipo de cosas para la bebé. Ropa, juguetes, accesorios, no sabía donde metería todo, pero no les quise negar la felicidad que tenían diciéndoles que no comprarán nada, los dejé hacer lo que quisieran.
*****FIN FLASHBACK*****
Los meses fueron pasando y mi panza comenzó a crecer haciéndose notar, de la noche a la mañana ya tenía 7 meses de embarazo, realizamos un íntimo Baby Shower, en L.A. y otro en Atlanta con el resto de mi familia.
Mi padre es y siempre ha sido mi héroe, mi ejemplo de vida, un ejemplo de hombre, así que decidí darle el privilegio de elegir un nombre para la bebé, así que gracias a él, mi nena paso de ser "La bebé" a ser la pequeña "Sofia", cuando nos dijo el nombre todos estuvimos de acuerdo.
Cada vez faltaba menos para que llegará nuestra pequeña Sofía, la esperábamos con ansias, una semana antes de la fecha del parto, mis hermanos se instalaron con nosotros, no querían perderse el momento en que llegará a esta mundo la que sería la luz de los ojos de todos.
Los últimos días parecía un pez globo, estaba toda hinchada, de mal genio, con un hambre atroz, con mal dormir, la panza me molestaba y era súper incomodo conciliar el sueño, además que a cierta hora en la noche le daba por moverse como loca y recordaba cuando Nate se levantaba a mitad de la noche por un vaso de agua, mi hija se comenzaba a mover a la misma hora que su padre lo hacia.
El día del nacimiento de Sofía, fue todo un caos, las contracciones comenzaron lentas para ir en aumento rápidamente, entre gritos, nervios, preocupación y alegría, nos dirigimos al hospital, creo que Mason se pasó varias luz rojas.
En el hospital todo se hizo muy rápido, verificaron mi dilatación la cual estaba más que lista para que mi niña llegará.
Paso un par de horas mas hasta que me toco comenzar a pujar, dolió como la mierda ese momento, no lo voy a negar, pero no lo cambiaría por nada y menos cuando escuche el sonido más hermoso del mundo, el llanto de mi pequeña, mi pequeña Sofia ya estaba aquí con nosotros, lloré de alegría y tristeza, de alegría por tener por fin a mi hija en brazos y de tristeza por estar viviendo esto sola, sin él, que esta tan ajeno a todo lo que esta pasando.
Puede que sea estúpida al seguir pensando en él, pero es imposible de evitar, es el padre de mi hija y aunque no esté físicamente, estará presente toda mi vida, se que el tiempo había pasado, pero el dolor seguía presente, me tomo muchísimo tiempo sanar las heridas que Nate dejo en mi, pero tenía la confianza de que un día ya no recordaría con dolor todo lo que viví con él.
Sofía, era una cosita preciosa, largas pestañas, rubia, tez clara, sus cachetes regordetes y rosaditos, tenía una piel suavecita y cuando abrió los ojos me di cuenta que tenía el mismo color de ojos que su padre, un color azul oscuro. Era idéntica a él, con el tiempo me di cuenta que tenía mi sonrisa, el resto era una copia de Nate.
No me importaba que fuera parecida a él, por que al final del día, Sofía era mía, solo mía y con eso me bastaba.
Lo tragicómico de todo esto, es que nació el mismo día que su padre. Ja! irónico no, él celebrando a lo lindo mientras que a kilómetros de distancia está naciendo la hija que desconoce por idiota. El karma si que sería un cabrón cuando Nate se enterará.
El tiempo paso y logré terminar mi carrera con mucho esfuerzo, por que estudiar con un bebé de meses no es cosa fácil, gracias al cielo mis padres estuvieron presentes, brindándome su apoyo incondicional.
Cuando recibí mi título no podía más que estar orgullosa de mi, por todo lo que había logrado.
Ver a mi hija a la distancia en brazos de su Tío Mason mirándome con una sonrisa en su pequeño rostro, fue suficiente energía para afrontar todo lo que la vida me ponga por delante, por ella soy capaz de todo y más.
Esos cuatro años en Los Ángeles, viví lo que era amar a una persona intensamente, entregar mi corazón, lo que se siente la traición, estar embarazada, criar a un bebé, estudiar, salir adelante y convivir con un corazón roto, no fue fácil, pero debo decir...que lo conseguí! Lo logré!!!
Despedirme de Los Ángeles no fue tan difícil como creí en un inicio, más difícil fue despedirme de mis amigos, a ellos los extrañaría, se que el contacto no se perdería, pero ya no nos veríamos como lo hacíamos.
Con maleta en mano, junto a mis padres y mi pequeña princesa nos embarcamos en una nueva aventura.
Volver a Atlanta fue una sabía decisión, ya no tenía nada que hacer en los ángeles, mi tiempo ahí había terminado, no podía odiar la ciudad por sus habitantes, me llevó grandes recuerdos y dos grandes amigos. Al único que odiaba era a Nate, lo único bueno que me dejo fue mi princesa.
En Atlanta me dedique al cien porciento en mi pequeña Sofía y al trabajo, Mason decidió entregarme la vicepresidencia de la empresa, pero me negué aceptar por que no tenía experiencia y quería comenzar como todo el mundo, desde abajo, así que estuve unos meses trabajando codo a codo con él aprendiendo todo lo que fuera necesario, luego acepte el cargo que quería mi hermano y desde ese día hasta hoy me hago cargo de la vicepresidencia de la compañía.
No fue fácil compaginar ser madre y trabajo, mis padres estaban retirados así que ellos amablemente se ofrecieron en cuidar de su nieta, no se quien era mas feliz, si mis padres o Sofia, ellos tres tenían una complicidad única y me encantaba,
Mi vida personal? Un asco, me enfoque en otras cosas que tenían mas importancia y prioridad, que en mi estado personal y emocional, no quería ninguna relación amorosa con nadie, con el tiempo me volví a juntar con amigos que aun seguían en Atlanta y comenzamos a salir de vez en cuando, una que otra noche satisfacía mi deseo humano, mi deseo carnal, pero siempre fueron encuentros de una noche, después era "si te he visto, no me acuerdo", era todo lo que necesitaba en ese momento y lo único que podían conseguir de mi.
Intente tener algo mas serio al pasar los años, estuve en dos relaciones, donde una duro apenas tres meses y la otra lo mismo o menos, no me veía entregando mi corazón otra vez, además, debía pensar en Sofia, si elijo estar en una relación de nuevo, no puedo elegir a la ligera, ya que a quien elija en el futuro estará presente en la vida de mi hija y debe ser un hombre a la altura de las circunstancias y amarla como si fuera suya, se que no puedo imponer ese sentimiento, pero de otra manera veo difícil poder concretar algo, mi hija es primero en todo!
Hoy en día me encuentro sola, llevo meses así y me gusta, estoy bastante cómoda. Sofí ya tiene 4 años y 5 meses, es una nena preciosa y la adoración de toda la familia. Mason ya tiene 32 años y sigue soltero disfrutando de su vida hasta que encuentre la indica, según él. En cuanto a William, ya tiene 28 años, dejo los Marines después de un accidente hace un año y medio, una vez se recupero, tomo posición en la empresa como encargado de la seguridad, nadie mejor que el para el puesto, esta en una relacion hace unos 8 meses y se le ve bastante feliz, de hecho su pareja es mi secretaria, un amor de persona.
- Buenos días Ami, como estas el día de hoy? - dice Kathy, mi cuñada y amiga al entrar en mi oficina, con el tiempo nos dimos cuenta que compartíamos muchas cosas, entre ellas, corazones rotos, así que cuando me comento que estaba saliendo con Will, me emocione mucho por los dos, no niego que me da cierta envidia verlos juntos, una vez tuve lo que ellos tienen y que perdí por el egoísmo de una persona.
Pero decido no concentrarme en esas cosas, lo mejor es seguir adelante sin mirar el pasado.
- Buenos días para ti también Kathy, estoy muy bien y tú, como estas? - le pregunto con una sonrisa, me levanto y acerco a darle un abrazo. Ella es la única que ha estado conmigo los momentos que he flaqueado recordando a Nate, me ha visto llorar a mares extrañando a quien no lo merece, se que soy una idiota por eso, pero es inevitable que algunas veces los recuerdos me invadan con su rostro y los momentos que pasamos juntos.
- Todo bien, te vengo avisar que ya todos esperan en la sala de juntas, solo faltas tú - por un momento me olvide de la Reunión, suspiro eliminando lo que mi mente trae al presente y me dirijo en compañía de Kathy a la sala de reuniones.
No se por que hoy mi mente me invade con recuerdos que quiero olvidar, suspiro frustrada y me concentro en el ahora que es donde prefiero estar.