Narra Leonardo Era hora de salir, desperté temprano para ir a reunirme con algunas personas, mis hombres han hecho un buen trabajo por lo que me han facilitado todo. Me vestí con uno de esos trajes sencillos que tengo ahora en mi armario y bajé las escaleras, al bajar las escaleras sentí un rico aroma a café que me hizo abrir de par en par mis fosas nasales. —Pensé que no sabías hacer café —dije mirando a Alina que estaba en la cocina. —Aprendí —responde cortante. Dejé el maletín en un sillón y me acerqué a la barra de la cocina. —¿Qué averiguaste ayer en la casa de los vecinos? —Nada interesante, todas son mujeres de hogar, todas excepto una que trabaja como enfermera en un hospital; del resto, todas tienen niños que cuidar en casa y esposo que atender. Todo parece normal, son f

