Narra Leonardo Lastimosamente la muerte es lo único que tenemos seguro, un día estuve en el lugar de Alina, un día fui ella y es la posición más dura de afrontar. A las dos personas que más amo, las vi partir de mi lado, las vi deteriorarse ante mis ojos y no pude hacer nada, el dinero no fue suficiente; a pesar de buscar a los mejores en el campo de la salud, no pude hacer nada por ellos. El dinero compra todo, pero nunca podrá comprar la salud. Esa tarde no vi a Alina, estuvo con Rebecca desde que llegamos a la mansión. Aproveché ese viaje inesperado para ir al laboratorio y revisar la nueva droga que tenemos. Llegué a la bodega que está a varios metros bajo tierra, es un lugar bastante seguro y fácil de camuflar. Nadie pensará que debajo de una iglesia, puede haber un laboratorio en

