Muchas personas con trastorno de identidad disociativo se deprimen y sufren ansiedad. Son propensas a hacerse daño a sí mismas. Son frecuentes el abuso de sustancias, los episodios de automutilación y el comportamiento suicida (pensamientos de suicido e intentos de llevarlo a cabo); también aparece con frecuencia disfunción s****l. Al igual que muchas personas con un historial de maltrato, pueden buscar o mantenerse en situaciones peligrosas y son vulnerables a volver a sufrir un acontecimiento traumático. Además de escuchar voces de otras identidades, la persona puede sufrir otros tipos de alucinaciones (visuales, táctiles, olfativas o del gusto). Las alucinaciones pueden ocurrir como parte de una imagen retrospectiva. Por lo tanto, el trastorno de identidad disociativo puede ser mal dia

