Daphne: La cabeza de la hermosa mujer de mirada nocturna daba vueltas, mientras que sus ojos viajaban de forma perezosa por la habitación sin encontrar un punto fijo. Erick Sowler llevaba todo el día dando vueltas por la casa, recogiendo y arrojando cosas a una enorme maleta. Lentamente, las ideas comenzaron ateponerse al dolor, mientras comprendía con desesperación lo que estaba ocurriendo. El se la llevaría lejos de allí, a un lugar apartado del mundo donde nadie jamás volvería a encontrarla. Toda esperanza se esfumó de su cuerpo, y volvió a sentirse indefensa, igual que cuando tenía dieciocho años y trabajaba en el prostíbulo de la cueva de "Oso". Pero está vez no tenía ninguna forma de escapar o huir, él se había asegurado de ello. Nuevamente, en sus manos solo tenía una opción,

