20 —Quédate donde estás —Jeremy. La voz furiosa de Lash resonó en todo el patio. Los ángeles que paseaban por allí se detuvieron y miraron a Jeremy. Jeremy se puso rígido al oír los susurros. Cuando se trataba de su familia el chismorreo estaba asegurado. Había oído decir que incluso hacían apuestas por debajo de las mesas para ver si él y Lash volvían a tener otra trifulca. Fulminándoles con la mirada, Jeremy sacudió las alas, las cuales sonaron como un crujido, lo que les llevó a todos a quedarse en silencio. Rápidamente bajaron la cabeza y se apresuraron a salir del patio dejándole así a solas con Lash. Jeremy se giró hacia él lentamente. Podía sentir la ira de su hermano conforme este se iba acercando. «Naomi se lo ha contado. ¿Por qué no iba a hacerlo? Después de todo él era su

