25 Jeremy observó a Naomi avanzar dando trompicones, con las manos en el estómago y respirando con dificultad. Quería estar a su lado. Quería secarle las lágrimas que caían de sus ojos. Quería tomarla entre sus brazos y sentir su corazón latiendo en su pecho. Pero era Lash quien la abrazaba mientras sus turbados ojos color miel miraban fijamente a la luz. Jeremy todavía no había terminado. Tenía que cerrar el portal y con él se iría toda la esperanza de Naomi de volver a ver a su abuela. Temblando, levantó la mano. La luz blanca con destellos azules giraba como un torbellino que chisporroteaba electricidad. La esfera se fue haciendo cada vez más pequeña hasta llegar a ser del tamaño de una canica. Se detuvo un momento, ya que la mano le empezó a temblar aún más. Tenía que hacerlo. Tení

