Casper gimió bajito al sentir un duro m*****o presionándose contra su sensible entrada y abrió con algo de esfuerzo sus cansados ojos. —Aiden —gimió bajito. —Lo siento, bebé, te necesito otra vez —expresó su alfa presionado contra su espalda, besando su desnudo hombro. —Yo también —gimoteó, empujando el trasero hacia su pareja. Murmurando su nombre, Aiden rápidamente alzó una pierna de su pareja, moviéndola más hacia adelante y entonces empujó su duro m*****o, deslizándose fácilmente por ese pequeño agujero resentido y sensible, provocando que su semen se desbordara del interior y rodeara su pene. —Estoy tan lleno de ti —gimió Casper, girando su rostro para ver a su alfa—. Lo amo. —Y yo —gruñó Aiden, rodeándole con sus brazos, atrayéndolo aún más a su cuerpo mientras comenzaba a move

