Por muy triste que fuera, la verdad es que Casper ya se estaba acostumbrando un poquito a estar más familiarizado con el baño que con cualquier otra parte de la casa, a excepción de su habitación, claro. Con su cuerpo recuperándose día a días tras romper el unilateral lazo que Julian había conseguido tras morderle solo para mantenerlo controlado, el joven omega había pensado que algo de su desastrosa vida finalmente estaba mejorando. Y realmente lo sentía así, sintiendo los cambios de a poco, solo que... Mientras ya no sentía ese intenso dolor en su cuerpo ni pasaba la mayoría de su día durmiendo para recuperar algo de energía que su sistema ocupaba borrando su marca, otras cosas habían comenzado a molestarle con ello. Ahora, no sólo se trataba de los vómitos mañaneros o los mareos, si

