—¿En qué piensas? —preguntó Devak, sosteniendo a su hijo mientras, al igual que Aiden, observaba al grupo reunido en la sala de estar. —Estoy un poco sorprendido que ya tengan un plan A, B, y hasta C para tratar con Julian —expresó, pasando una mano pensativamente por su barba. —Diría que estoy sorprendido también, pero la verdad es que pasó lo mismo con Brandon cuando quiso volverse una molestia para nosotros —expresó su amigo. —Pero el tuyo fue un caso más fácil, tus suegros solo le ofrecieron la oportunidad de un trabajo mejor lejos de aquí y ese idiota aceptó —indicó. —Su ambición fue más grande que solo molestarme y arruinarme la vida, cosa que agradezco totalmente —aceptó. Curioso, Aiden observó a su amigo. —¿Tus padres no han intentado contactar contigo? —preguntó. —No despué

