Narra Melany Cuando creí que en esta pocilga podía morir de hambre me equivoqué o quizás estoy delirando, estos días nos han dado tanta comida que creería que puedo explotar, con todos los alimentos que nos han dado podemos alimentar a toda una comunidad o una escuela completa, mi mente está tan retorcida que hasta me cuestiono en si debo comerla o no, pues creo que hasta los alimentos pueden estar envenenados, luego pienso en que existe la posibilidad de no volver a ver un trozo de pollo que me veo en la obligación de devorarlo en segundos. No solamente nos han dado comida, a nuestra asquerosa habitación nos han traído agua, jabón, perfume, prendas de vestir y los antojos que queramos, tal vez consideran esto como un último deseo, algo que quizás nos podamos volver a comer o vestir, es

