Narra Mark Durante la noche no pude pegar el ojo, ya es de madrugada y estamos esperando que el sol salga para irnos, no voy a poner a nadie en riesgo; ya he pensado en un lugar en el cual podemos marcharnos y estar seguros, todo mientras puedo hacerlo algo, debo ser muy inteligente pero no logro concentrarme en medio de tanto drama. Vuelvo a apoyar mi cabeza en la almohada para llamar el sueño, pero quien llama es mi hermano haciendo que me sobresalte, tanto que mi corazón comienza a latir con más rapidez y fuerza. - ¿Mark? ¡Dios santo! Hasta que por fin te dignas a responder, no sabes cuantos mensajes te he dejado, necesito con urgencia que nos veamos, dime donde estas que voy de inmediato - Son las dos de la mañana, no tienes nada que hacer fuera de tu casa – le respondo ignorando

