Narra Melany Es nuestra tercera sesión y nos encontramos temerosas, ya hoy tememos más por nuestras vidas que antes, tememos que nos reunamos al inicio de la sesión todas, completas, y que al final solamente una de nosotras pueda seguir; hoy siento empatía por todas aquellas que han pasado por situaciones difíciles como estas, muchas veces nos sentimos confiados que nada nos puede pasar pero vemos el mundo de una perspectiva diferente, desde la perspectiva de una víctima y es allí donde podemos notar que somos pequeños ante el peligro que pueda haber a nuestro alrededor, el mundo me ha quedado grande, somos hormigas ante los riesgos que respiran en nuestro cuello. Se ha vuelto normal que al reunirnos algunas en silencio estén orando, pidiéndole a Dios, pidiéndole a la vida o al destino,

