Capítulo Dieciocho: Abre los ojos, Caleb. Caleb Harrison 30 de agosto. El matrimonio es un estado el cual no logro entender, cada vez que creo saber cómo actuara Ellen; ella actúa de una manera totalmente diferente. Sus sonrisas me persiguen, los comentarios inteligentes y la forma disimulada en la cual trata de enseñarme hacer cada vez más humano. Aun cuando estoy en el laboratorio, ella sigue presente. He desperdiciado un día completo de trabajo y ahora faltando dos horas para salir, estoy tan inquieto por volver al apartamento donde me espera mi esposa, que me es imposible concentrarme. Al salir al pasillo escucho voces y algunos gritos exaltados, los científicos, mis subordinados, están alrededor de uno de sus compañeros, mirando con atencion alguna revista que están alzando sobre

