Isabella partió a la empresa llevada por Renato, ese sería se segundo día trabajando allí, así que trató de poner buena cara a pesar de cómo la habían tratado el día anterior y se dirigió a su oficina. En principio, decidió saludar a Oriana una vez salió del ascensor, pero la mujer sólo la miró con molestia, como si realmente le cayera mal, pese a no conocerla. Suspiró, por lo visto no le caería bien a esa extraña mujer. Entró directo en la oficina que le había asignado Ethan y se puso a revisar su guion, con la intención de pulirlo, de modo que pudiera hacer algo hasta que su nuevo jefe le dijera algo mínimo sobre lo que debería estar haciendo en aquel lugar. “Creo que tendré que pasar varios días aburridos aquí, ese Ethan no parece muy agradable que digamos, sino más bien… diferente

