Ethan estaba volviendo de la convención junto a su primo, ambos cansados dado el largo día que habían tenido, aunque extrañamente se sentían bien, especialmente Demian y Ethan no pudo evitar notarlo. —Oye, primito —habló Demian, mirando de reojo a su primo. —Sí, ya le encargué a Renato que se asegure de que Isabella esté bien, aunque me dijo que los desmayos suelen ser habituales en el embarazo —explicó el rubio, sin darle demasiada importancia. —No iba a preguntarte eso… —Se rio levemente su primo—. Iba a contarte que conocí a la mujer de mis sueños —le comentó, al tiempo que lo miraba con una sonrisa bastante boba. El menor, al ver la clase de actitud que había tomado su primo, lo miró con cara de asco, notoriamente desconcertado por tan repentino comentario. —¿Quién es la desafort

