Ethan decidió llamar a la persona en quien más confiaba para el trabajo que necesitaba en ese momento, la persona a quien le confiaría su vida y más y el mejor guardaespaldas y chofer que podría tener… decidió llamar a Renato Da Silva, quien era su chofer, pero también era prácticamente un padre para él. No le gustaba del todo dispensar de los servicios de Renato, pero bien sabía que necesitaría de alguien que vigilara a Isabella para que no tuviera ningún tipo de complicación en el embarazo, además de que seguía desconfiando de Abraham y prefería tenerla vigilada con la más alta calidad de sus trabajadores. Después de unos minutos, Renato, que había estado, como siempre, esperándolo en la sala de estar de la entrada del edificio, subió a la oficina de Ethan en el último piso para reunir

