Una debilidad reanima mi espíritu ya rendido, reaviva mis fuerzas perdidas y me da un motivo nuevo para ver la luz del sol brillar. Mateo Ricci Matías Mateo Luego de veinte minutos me siento un poco más calmado gracias a Valeria, que luego de haberme recriminado por mi imprudencia se ha esforzado en distraer mi mente en otras cosas, como por ejemplo que vine a conocer a mi hijo sin haberle traído un obsequio, confieso que aunque el deseo de ver a ese ser que salió de mí la ansiedad por ver a su madre fue más grande, sin importar las veces que me repita que Scarlett no me importa jamás podre convencerme de ello. —Dígame, señor Ricci —dice el ama de llaves. —Mateo, por favor —pido amable—. Ya estoy listo para ver a Matías ―añado con una sonrisa en los labios, al reflexionar en el nombr

