La primera semana no fue nada fácil para Abbie, tener a Andrés a su lado todo el santo día la ponía muy nerviosa, si bien trataba de enfocarse en su trabajo y hacerlo bien, terminaba pensando en lo sexy que se veía Andrés con un lapicero entre sus dientes y las piernas sobre el escritorio. Violet parecía no notar que su mejor amiga estaba a punto de un paro cardíaco, más que todo cuando Andrés dejaba caer algo por error y debía acercarse al escritorio de la rubia dejando su mirada en las piernas de esta por unos cuantos segundos. Era muy rara la vez que Matthew salía de su oficina, pero algo que sí había logrado era hacer que Andrés dejará de acaparar su sofá y usara su nuevo escritorio para pasar más tiempo al lado de Abbie, así fuera en silencio. Para ellos cuatro ya era una costumbr

