27 Estar en Grecia era un sueño cumplido, podía morir allí mismo y lo haría tan feliz, todo parecía desaparecer estando allí, solo había una cosa que le era imposible no notar. Miró a su derecha en la cama, Matthew dormía plácidamente boca abajo, su espalda ancha y sus grandes brazos estaban a la vista de Violet, la sábana solo cubría las piernas y el trasero desnudo de Matthew, sí, estaba como Dios lo trajo al mundo y la vista era gloriosa. Violet estaba sosteniendo su peso en uno de sus codos de costado mientras lo detallaba aún más, su espalda era muy pálida y tres lunares decoraban uno de los omóplato, parecía esas estrellas en línea que siempre estaban juntas, Violet poco conocía de astrología pero sí que admiraba como esas estrellas, o lo que fueran, jamás se separaban. Tan b

