Yasserley. Ya estamos en la casa, estuvo tres días en observación y ya nos dieron el alta, la doctora dijo que su peso es excelente a pesar de nacer mucho antes de tiempo, y que si llegaba a completar las semanas iba a ser inmensa de grande. —¿Me dejas cambiarla?. —Sí. —Kiara está en la cama esperando ver si Aye la deja, se la pasa dándole muchos besos y cuando Ki la agarra recibe aún más. —Hermosa mía. —como hace calor le pone el pañal, una remerita y medias—. Lista... Estás bella con la ropa que te regala la hermana ¿viste que si?. —niego poniéndome la remera. —Ki, ¿te quedas mientras voy a la empresa y vuelvo?. —Si obvio. —la beso suavemente en la frente. —Vengo enseguida ¿si?, Hago unas cosas y vuelvo. —Yas, acuérdate que vienen mis papás a comer. —Sí. —no me acordaba pa

