El me sujetaba del cuello, no podía respirar -No volverás a cantar delante de otro-dijo sin soltar su agarre-eres mía, solo mía-terminó diciendo al tiempo que me soltaba. Caí al suelo, sentí el aire llegar a mis pulmones... Me desperté tranquila, hace tiempo que no soñaba con ese momento en particular, Emily estaba a mi lado, mirándome. -Otra vez llorabas-acaricia mi mejilla suavemente, mientras se acomodaba mejor en el borde de la cama, noté como estaba húmeda por las lágrimas. -Perdón princesa, cuando estoy estresada se vuelven más recurrentes-explique a la adolescente que había adoptado como hija, ella estaba con su pijama rosa, uno de los tantos que compramos días antes. Nos levantamos de la cama, como siempre mi reloj biológico no estaba tan mal ya que a los cinco minutos comenz

