Ruzgar Arslan… Este ultimo el más ambicioso en términos de poder, pero aún no libre según las costumbres del Meclis. Aun así, los ojos de Nazli irían directamente al mejor prospecto. Sonrió por ultima vez a los hombres antes de marcharse meneando sus lindas caderas en un vaivén que para ningún hombre podía pasar desapercibido. Kerem se aclaró la garganta y Arabelle negó con la cabeza de forma divertida. —Iniciará una cacería pronto. —¿Lo crees? —Nazli irá tras Yoruk, pero ya sabes como es el Meclis. Tiene desventaja y ventaja a la vez—opinó—. Yo abogaré porque la hija de Hassan Karaca no entre en ningún juego de poder al menos hasta los veinte años. Mientras observaremos lo que pasa. —¿Qué tiene que ver Sibel Karaca en esto? —Que es la moneda de cambio de su padre para una unión

