ESTAMBUL, TURQUÍA. Terror. Una mujer que estaba acostumbrada a ver toda clase de cosas debía tener un temperamento firme, sin embargo, durante muchos años observó, calló y analizó. Veía el destino de aquellos desgraciados que tuvieron la desventura de toparse cara a cara con el lado más grotesco y violento de la Turk. Vio personas siendo asesinadas en la alfombra que alguna vez limpió y suplicar por su vida a los hombres que no conocían lo que era la piedad. La Turk era cruda, pero sobre todo sanguinaria. Analizó el estilo de vida de los poderosos que gobernaban por y para ella y existía un amplio abismo entre lo que eran en su hogar y la forma en como aplicaban el poder. Kerem Gurkan tenía una esposa y un hijo al que cargaba en brazos con tanta libertad y cariño que al verlo cualquie

