—¿Por eso dejaste fuera de la partida a Sibel Karaca? —Soy del pensar que los hombres deben casarse con alguien que les guste mínimamente para no convertir su vida en un infierno. Estratégicamente hablando podrías pensar que era un buen partido, pero su padre nunca ha sido ni será suficiente. Ya te lo dije. Ganó por intervenciones ajenas y morirá con la sombra de que es lo que es, debido a la mano de otros ¿Cómo podría un triadista desposar a una mujer con un valor estratégico tan desprestigiado? —preguntó expresándose de manera despectiva—. Puede que, si la niña tuviera un poco más de años y una belleza más tentadora habría considerado esperarme, pero no es lo suficientemente bella como para tentarme. Las piernas le tiemblan como un cervatillo asustado cuando esta delante de un hombre y

