—Bueno, tarde o temprano tenía que pasar ¿No? —Me pregunto si en realidad no te duele que sea tan pronto. La mujer observó su plato. Claro que dolía que fuera tan pronto, pero no pensaba dejarlo en evidencia porque sabía la verdad y eso le daba fortaleza. Cualquier mujer podía calentar su cama, pero estaba segura de que ninguna de ellas podría reemplazar lo que su presencia significaba para él. No dudaba que podía demostrarlo. Rizvan no lo decía para provocarla o porque hubiera tocado un tema de lo más sensible. Lo hacía porque era lo que se comentaba y es que el matrimonio del Güven danzó en el aire desde que se pronunciaron las palabras “divorcio, divorcio, divorcio” sin problemas alguno. El Meclis tenía sus reglas y con ella o no, debería tener un hijo tarde que temprano para comp

