DOS AÑOS DESPUÉS. Me estiré luego de escuchar la alarma de el celular activarse con una canción movida de electrónica, perfecta para tener un supuesto despertar energético. Mis mañanas eran siempre movidas, sobretodo porque, además de ocuparme de mí, tenía como deber organizar los almuerzos de mis hermanos para que fuesen a la escuela, mamá se molestaba todas las mañanas cuando se apresuraba a la cocina y veía que ya tenía todo resuelto y que besaba su mejilla para ir a el gimnasio y cumplir con la rutina del día. Amaba verla tan activa e independiente, le había costado un poco pero hacía un par de meses la veía mucho más conocedora y capaz de valerse por sí misma y si eso tenía o no algo que ver con cierto caballero amigo suyo que conoció en el centro de rehabilitación física pero me sen

