Capitulo 3

1551 Palabras
Candela. —Cande. —Si señora. —arrodilla paro de fregar las patas de la mesa del comedor, no es muy alta y las patas tienen una forma rara que si o si hay que estar en el suelo, por eso me mandan, por ser la mas joven de todas, como tu, eres joven ve a tirarte al suelo, pero miro atrás mío donde me llaman, Gloria me sonrie con una mano en la mesa. —Necesito que cuando termines aca vayas donde los de seguridad por favor, fui a hablar con los chicos y hace falta una fregada ahi, esta un asco. —Bueno, termino aca y voy, no se preocupe. —Gracias Cande. Cuando termino voy al área de los de seguridad, se supone que es un lugar de nosotras tambien pero ellos son dueños totalmente, ¿y quien los va a contradecir?, si parecen seres de otro planeta, todos grandes, serios, enojones, hace cinco años trabajo para la familia, como esta casa es muchísimo mas grande, la familia creció en edad y en tareas comenzaron a haber caras nuevas, y las caras que ya habían casi no hable, ayer y hoy fue lo máximo que hablamos en todos estos años, siempre fue, hola señorita, adiós señorita, y yo casi no diciendo nada porque es intimidante, y creo que tiene una relacion con Anna, la compañera que tiene, el resto rota compañero pero ellos no, siempre juntos, y no quiero que ese mujeron de metro ochenta me de una paliza porque cree que su amante me tira los perros, mejor lejos que confusión. —Fuuuu por favor que ascoooo. —el baño es un asco pero con mayúsculas, asi que comienzo por aca o despues van a llegar a usarlo y no pienso entrar. —¿Falta mucho?. —me giro viendo al mujeron, una rubia hermosa y enorme, con unos músculos enormes que me intimida la verdad, pero de lo hermosa que es—. Necesito lavarme los dientes. —Si no te molesta lavarte conmigo aca no tengo drama. —Yo tampoco. —muevo el cuello porque me duelen los hombros, estoy adentro de la ducha con una birulana pero sacándome la cresta transpirando. —¿Qué haces?. —¿No ves?. —agachada lo veo a Tito en la puerta. —Ve a la cocina, no hagas eso. —No hago nada, me estoy lavando los dientes. —Sal de inmediato. —Anna sale enseguida y Tito entra agarrando la puerta—. Limpia tranquila. —nos quedamos viendo donde ninguno dice nada, suspirando cierra. —Bueno, eso fue muy raro. —me paro asi agarro mas producto y vuelve a entrar cerrando la puerta. —Candela. —¿Si?. —queda viéndome sin decir nada, lentamente me enderezo porque me pone incomoda verlo ahi bloqueando la salida y yo toda transpirada—. ¿Qué pasa? —Ahora voy a salir, no vuelvo y ya mañana no vienes a trabajar y no nos vemos hasta el martes porque el lunes es mi franco. —la verdad que no entiendo nada—. Quiero invitarte a comer. —aprieto la botella sorprendida. —Eeee... Woy, no me esperaba eso. —Te pido disculpas, no tenia que ser asi... —se gira para irse. —Si Ernesto, acepto. —gira de nuevo como no creyendo que le dije que si—. No tengo tu numero para ponernos de acuerdo. —Yo si tengo el tuyo, te escribo entonces, pero hoy a la noche en tu casa, a las nueve estoy ahi. —se va cerrando la puerta y quedo en la nada misma. —Bueno, te espero. —limpio el baño rapidito asi voy a la cocina, al menos eso quiero hacer porque tienen bastante sucio, como se nota que las de limpieza hacemos la limpieza, no lavan ni un plato, siempre nos mandan a limpiar—. Uufff, estoy toda transpirada y me falta. —ya estamos por comer. —Ya hable con Tito sobre la limpieza, no les dice nada, mas blando es. —Contigo es blando nena, fui a saludarlo y me dice, QUEEEE, ay que miedo. —Con ustedes porque lo miran que lo desnudan. —sonriendo voy a lavarme las manos, lo dice por Juana y Marce que son grandes y si, ellas los ven a los chicos de seguridad y comienzan con que estan re buenos—. Entonces no quiere hablar con ustedes, los otros si porque a ellos les dicen bájate el pantalón que se lo bajan. —¿Quien?. —Richard entra subiéndose la remera, nos hacemos el plato con el—. ¿Quién se quiere comer este bombón?. —No le crean, —Yake entra mirándolo con cara de asco, y el otro se baja la remera enojado—. Este mucha boca y nada de duro, mas remilgon es. —¿A si?. —Si, que besos, que caricias, yo dije... Este me agarra el pelo de atrás, manito en la cadera y me descadera, no paso hasta ahora. —sale corriendo cuando Richard la encara. —¿En que te ayudo Gloria?. —Aca, lleva los platos por favor. —Si. —RICHARD LA OLLA. —Si, esta se hace la loca cuando hay gente, despues me dice, ay amor, paremos que me duelen las nachas. —AAAGGGG. —¿ESTABAS MINTIENDO?. —Ay si chicas, desean a mi hombre y tengo que ofrecerlo como malo. —Ofréceme bien, no me entierres. —nos sentamos a comer los que estamos, en la casa, los jefes y sus hijos no estan—. Que ricooooo, el Tito furioso se fue. —Lo hice por el y va y tiene que salir. —son tallarines con tuco, simple la comida. —Nosotros comemos rapido chicas, las pasamos a dejar y vamos por los chicos a la escuela. —Ay que bueno que nos llevan, gracias. —Si, no tengo ganas de ir en cole. —Bueno che, un mes, la camioneta se rompió. Como escuchándolos, tenemos chofer que nos pasa a buscar a todas y nos llevan, pero la camioneta se rompió, por eso este mes andamos o el colectivo o en taxi, yo prefiero el taxi porque no tengo ganas de caminar, tomamos dos o tres veces el cole con Daiana pero nos deja en la ruta, de ahi a caminar, una vez caminamos y la otra Oddette nos alcanzo porque justo venia, asi que taxi, total ellos pagan, no sale de nuestro bolsillo. A penas llego a mi casa pongo música fuerte, abro todo para que se ventile y pongo el lavarropas a funcionar, le alquilo a mi hermano que es solo, no tiene problema con los ruidos, no soy ruidosa, sino que me gusta llegar y poner música para agarrar animo para bañarme, lavar ropa y limpiar, los viernes intento hacer todo para no hacer nada el fin de semana. —GORDAAAA. —VVOOOOYYYY. —abro la puerta asi pasa—. YA BAJOOOO. —el no va a la iglesia asi que le chocan las alabanzas, aunque siempre le digo, aca adentro escucho lo que quiero y el en su casa lo que quiere—. ¿Qué hiciste?. —Un bizcochuelo. —Aaahhh, ¿de verdad?. —Si, vi un video y digo, voy a probar. —Genial, pon la pava que saco la ropa del lavarropas. —Hoy te vi subir a un auto. —¿Me andas vigilando?. —acomodo la ropa en el tender viendo como saca un dulce de leche. —Me pareció raro. —Hoy a la noche viene. —me mira enseguida—. ¿Que?. —Nada. —No me miras asi por nada. —No quiero parece el típico hermano celoso nena. —Pero pregunta si tienes curiosidad. —¿De donde lo conoces?. —Del trabajo, desde que entre ahi lo conozco. —Bien, me imaginaba no se, que lo conoces hace dos días. —en silencio cuelgo la ropa porque si, lo veo desde hace seis años pero nunca hable con el—. Bueno, espero conocerlo. —Nos vamos a ver hoy, espera un poco. —Voy a venir a pedir una taza de azúcar. —Ni se te ocurra porque te hago bolsa despues. —me siento un poco suspirando, me queda armar la cama y lavar el piso, cuando haga eso me baño. Desconocido—. Hola, soy Ernesto. —Ay... Eeemmm. —le recibo el mate sonriendo, lo agendo enseguida. Candela—. Hola, ya estas agendado. Ernesto—. ¿Estas ocupada?. Candela—. Nono, estoy en mi casa. Ernesto—. Voy ahora entonces. —¿Que?. —¿Que pasa?. —Agarra las cosas y chau. —¿Eh?. —corro al ropero sacando sabanas limpias porque las metí a lavar. —Ayúdame aca. —No pienso ayudarte a armar la cama para que te la pongan. —Ay que hermano mas amoroso por favor, dale vete. —Bueno bueno, me voy... —armo la cama desesperada y me meto a bañar, no me lavo el pelo, solo el cuerpo. —Ay ya yayaya... —me pongo la ropa interior y escucho que golpean las manos—. Ya llegooooo. . .
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