Desesperado. Quería saber de ella. Lo necesitaba. Cambié mi traje por los clásicos jeans y playera. Christopher entró a la sala, aún con el traje puesto. Su cara me avisó que no eran buenas noticias. Se suponía que Melany no tenía que estar ahí. Sí, había aceptado ser un agente encubierto en un grupo de narcos, para conocer cada rostro de los involucrados, pero con la condición de no exponer a Melany. De que ella no saliera lastimada, pero todo se fue a la mierda cuando la vi con aquel vestido rojo y el rostro decepcionado, mirándome e increpándome cosas que no podía negar, para no ser descubierto. -Habla.- No hizo falta que le dijera sobre qué. O quién. -Va camino al hospital. Me acerqué rápido y lo golpeé. En la cara. Fuerte. Más de tres veces. Él ni siquiera intentó defenderse. L

