NARRA FRED Después de haber acomodado a nuestra princesa en la cómoda cama, Colin se marchó a encargarse del vuelo y de hablar con Weston sobre el episodio de hace un momento y acerca de James, ese sujeto me exaspera los nervios. Si dependiera de mí ya los hubiese encerrado a todos, o aún mejor ya estuvieran desaparecidos. Los golpes en la puerta de la habitación del hotel me sacan de mis pensamientos, abro para encontrarme con un Damien de ceño fruncido, me hago a un lado para que ingrese a la estancia. —Siento la demora, el tráfico está horrible. Se disculpa mientras me tiende la mano a modo de saludo. —¿Qué sucedió? Note a Colin muy preocupado cuando me llamo. Comenta sin dejar de mirarme aún con su maletín en mano. Suspiro soltando la rabia que siento conmigo mismo por no prote

