NARRA NATHALIE Desde que Daniells se marchó, la habitación quedo sumida en silencio, Damien se marchó dando algunas indicaciones más, que para ser sincera, no les preste atención. Pase todo el momento inquieta, con una sensación de nervios y vacío que era inexplicable, rogaba porque no fuera otra crisis. Sentada en el sillón de la sala, el mismo donde he estado todo este tiempo, con mi pecho apoyado en mis rodillas y mis manos envolviendo mis piernas, apoyo la barbilla en mis rodillas, como si eso mejorara el nerviosismo que me consume; Mi cerebro me transporta a momentos especiales de mi vida, obligándome a recordar personas, que desde lo sucedido se habían suprimido de mi memoria. Ahora me siento peor, mi cerebro parece odiarme con todas sus fuerzas, ¿por qué me hace recordar a torbel

