—Es que no lo puedo creer, Daniells. El mal humor y la frustración que tengo en este momento es inmensa. —Como esa escoria se atreve a escribirle seméjate cosa a Nathalie. —¿Que case de mierda tiene en la cabeza? Siento que la cabeza me va a explotar si continuo con este genio. —Necesitas calmarte, Fred. Dice Dan, sin perder si tono tranquilo, él suele ser el más racional de los dos. —Comprendo como te sientes, pero no es momento de pensar en él; Nathalie nos necesita ahora más que nunca. Tiene un pinto, no le puedo discutir eso. —Sé que está planeando algo, sin contar que tengo la sospecha de que tiene personas muy cerca de nosotros que le están informando cada paso que damos. Esto no me gusta para nada. —¿Quiénes son tus sospechosos? Pregunto con curiosidad. —De ser así, deb

