El día de ayer había pasado como un borrón caótico entre las típicas reuniones apresuradas, un almuerzo de negocio y un evento nocturno que había organizado la Fundación Atlantic Metal para atraer la atención de otros CEOs y que estos pudiesen involucrarse y empaparse sobre la importancia que tienen las industrias metalúrgicas en la economía actual del país. Que se sintiese cansado tanto mental como físicamente, estaba más que justificado, pero eso no fue un impedimento para levantarse temprano el día de hoy. Tenía un compromiso importante por la tarde y no uno cualquiera. Después de realizar su rutina habitual de cada mañana, se sentó en la isla de la cocina a desayunar mientras leía el periódico. Sin embargo, y a pesar de su predisposición para aminorar la ansiedad, porque sí, estaba

