Un día más, me levanto con pesadez y seguramente con ojeras ya que el día de ayer estuve hasta las 3 de la madrugada realizando algunos trabajos. mire mi celular y ya eran las 9:15 de la mañana en aproximadamente 45 minutos empezaban mis clases y yo aún estaba con apariencia de zombi. Tomé un respiro profundo para poder levantarme pero antes le daría los buenos días al papacito Goliat, levanté las sábanas que estaban a mi lado y ahí estaba totalmente estirado durmiendo como un bebé aunque ya ha crecido y como no si ya ha pasado seis meses desde que lo encontré. —buenos días señor Goliat que guapo se ve— empece hablar al gato quien se encontraba en un sueño profundo y ni caso me hacía, le hice unos cariñitos sobre su cabeza que lo despertó — despierta vamos a desayunar que me hago tarde

