—cuídala mucho no vaya a ser que alguien te la robé — hablo Francis dándole dándome unas miradas coquetas que no me gustaban para nada por lo que no tuve ninguna expresión en mi cara —espero que ese alguien no seas tú — dijo Daniel mirándolo seriamente pero su amigo ni se inmutaba aún seguía con la cara de niño mimado y mujeriego, se que no se puede quitar la cara pero por lo menos quería que se le quite la expresión de Rey del mundo — quien sabe uno nunca sabe lo que pueda pasar — respondió con una sonrisa de lado y una mirada de esas que dicen «ingenuo» —por el momento se que nadie me la quitará y también se que tus invitados están llegando por la puerta principal y es mejor que los recibas — dijo Daniel ofuscado algo que no era muy usual en él —disfruta la noche — hablo Francis que

