Capítulo 19

1105 Palabras
Scarlett Con cuidado limpio los rastros de sangre del rostro de mi hermana, su pequeña cara estaba cubierta por marcas color purpura y verde gracias a los golpes que había recibido, sus labios estaban partidos y resecos, seguramente debido a  las malas condiciones y la deshidratación. —Lo siento tanto —susurro mientras mis lágrimas mojaban su infantil rostro, con cuidado acaricio sus cabellos castaños para no despertarla —no pude protegerlas. Por mi culpa había dejado huérfana a mi pequeña hermana ¿qué haría ella sin nuestra madre? Iván me dejó cuidar de ella mientras se recuperaba, pero una vez que ella despertara la llevaría a un internado en el extranjero, ubicación que desconocía, él había dejado que ella viviera con la única finalidad de tenerme en sus manos. Ella era lo único que me quedaba ahora, así que, haría lo que fuera por protegerla, por ello aceptaría el trato de Iván. —Scarlett —su odiosa voz irrumpió el silencio —¿me tienes una respuesta? —Tú ganas —respondo finalmente —siempre lo has hecho, haré lo que me pidas. —Así me gusta siempre y cuando cumplas con tu parte la pequeña Francescca estará a salvo —aprieto mi puño entre las sábanas tratando de contener mi ira. —¿Qué tengo que hacer? —Mi padre quiere el puesto de la madre de Aron como jefe de la mafia de República Checa y tú me ayudarás a obtenerlo. —¿Y cómo se supone que haré eso? —Sabes, Carlo y yo intentamos por las buenas que Aron se uniera a nosotros, pero él es tan terco que se negó —explica —ahora para quitarlo de en medio tendremos que aniquilarlo. —Sigo sin entender que tengo que ver yo en esto —espeto. —Tú misión es simple —Iván se acerca peligrosamente a mí provocando que me levantara de la silla que estaba junto a la cama de mi hermana —eres una mujer hermosa, una tentación para cualquier hombre así que tendrás que usar esto —dice señalando mi cuerpo —para enamorarlo. Me estremezco ante ridícula propuesta. —Por favor, enamorar a Aron Izavok será más difícil que matarlo —espeto —él es más frío que el hielo ¿qué te hace pensar que lograré hacer que sienta algo por mí? —Debes ser más positiva cariño o ¿acaso dudas de tus habilidades como mujer? —ruedo los ojos —créeme que no le eres indiferente ¿por qué te mira tanto cuando te ve? Era una mentira de Iván solo para hacerme participar en su estúpido plan. —Tú te encargarás de seducirlo y estarás con él en todo momento, gana su confianza —susurra cerca de mi oído —y cada movimiento que haga me lo dirás y cuando menos se lo espere Aron Izavok estará muerto. Le lancé una última mirada a Francescca, no me importaba el precio, pero juro que la protegeré cueste lo que cueste. —Lo haré. [....] Las lágrimas no dejaban de correr por mis mejillas al recordar como mi madre murió frente mis ojos a manos del hombre más repugnante que conozco, ahora frente a mí se encontraba una chica totalmente rota sin ningún sueño ni aspiración porque él se encargó de acabar con todo aquello que una vez deseé. Tomé un perfume que estaba sobre mi tocador y lo lancé con fuerza provocando que el espejo se rompiera en miles de pedazos, no quería ver ese reflejo jamás en mi vida, una cara llena de golpes al igual que su cuerpo. Había aceptado ayudar a Iván, pero lo que él no sabía es que yo también podía jugar el mismo juego que él, juro que se arrepentirá de todo el dolor que me ha causado. Me coloqué unos vaqueros azules, una blusa de tirantes color negra, botas y una chaqueta del mismo color, tomé mis llaves y salí del departamento. Que inicie el juego. Me detuve frente a la entrada del edificio e inevitablemente cerré mi mano con fuerza al ver que el lugar que solía ocupar mi motocicleta estaba totalmente vacío, al descubrir que participé en una carrera clandestina Iván se encargó de destruir mi motocicleta justo frente a mis ojos. Imbécil. Él había retirado a su escolta para darme más libertad de acercarme a Aron sin levantar sospechas, pero el muy estúpido no sabe que me ha dado la mejor arma. La privacidad. Necesitaba ver a Aron así que tenía una vaga idea de donde se encontraba, tomé el tren subterráneo para llegar a las afueras de la ciudad, seguí el camino de oscuros callejones hasta detenerme frente al enorme portón n***o. —¿Qué se te perdió? —dice el mismo hombre que nos había recibido la vez pasada. —Vengo por un asunto de negocios —él hombre arquea una ceja hasta que abre los ojos con sorpresa, parece que me había reconocido. —Pasa. Una vez dentro de la arena sería muy difícil encontrar a Aron así que inicié mi búsqueda, no había señas de él hasta que me encontré con un rostro bastante familiar. —¡Franky! —llamo al hombre que le había entregado las ganancias a Aron la vez pasada. —Pero mira nada más que tenemos aquí, la pequeña corredora de Izavok —saluda —¿qué te trae por aquí? —Vine a ver a Aron ¿sabes dónde está? —Ese perro loco se encuentra cerca de la rampa, suerte si quieres encontrarlo. —Gracias. Me dirijo hacia la rampa en busca de Aron, no pasó mucho tiempo cuando logré encontrarlo, una chica de poca ropa se encontraba sobre sus piernas mientras él la acariciaba descaradamente. Admito que a mi otra yo le dolería ver esta escena, pero ahora me queda claro que los sentimientos solo llevan a la destrucción. —¡Izavok! —grito llamando su atención. —Amor ¿y esta quién es? —pregunta la chica. Ignoro su comentario y me acerco a ella. —Te habías tardado en aparecer Scarlett ¿qué te trae por aquí? —Vine hablar contigo, tengo información que te podría interesar —la risa no tarda en aparecer por parte de él. —Creo que ya tuvimos esta conversación antes ¿qué información me podrías ofrecer tú? Si mal no recuerdo yo solo te propuse que corrieras para mí. Aron volvió a centrar su atención en la chica que estaba sobre él ignorándome por completo. —¿Estás seguro? —él no responde —¿no quieres saber lo que trama tu primo?
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