Capítulo 5

1323 Palabras
Scarlett No sé cómo no me percaté de su presencia y como fui tan estúpida para dejarme arrastrar por él hasta este lugar, Aron Izavok era como la noche, se filtraba entre cada rincón de la oscuridad pasando desapercibido. Él era el estereotipo perfecto de un mafioso, su smoking color n***o al igual que su camisa y su corbata era de color rojo intenso le daban un aspecto intimidante. Un silbido salió de su boca cuando sus ojos me miraron de arriba a abajo mientras mi cuerpo no dejaba de temblar debido al miedo que sentía. —Mira que bien dicen que en las noches el patito feo se convierte en cisne —dice mostrando su perfecta sonrisa. —¿Por qué me has traído aquí? —Cuestiono ignorando su comentario. —¿Acaso lo olvidaste? Te dije que cuidaras tu espalda porque si no estarías pérdida —ahora sabía a qué se refería ¿acaso creí que él olvidaría lo sucedido esta mañana? Por supuesto que no. —Así que tú eres la chica de Iván ¿no es así? —Comenta esperando que yo confirmara su sospecha. —Eso es algo que no es de tu incumbencia, así que, no tengo porque responderle a un sujeto como tú —me atrevo a decir, estaba harta de que todos me trataran como un objeto de la propiedad de Iván. —¡Vaya que tienes agallas! Porque te diré un secreto —Aron se acerca peligrosamente a mí, automáticamente retrocedo haciendo que mi cuerpo quede atrapado entre la pequeña mesa y los brazos de Aron —. Nadie antes se atrevió a hablarme de ese modo y sobrevivió para contarlo. —Siempre hay una primera vez. —¿Seguirás pensando lo mismo cuando acabe contigo? —Amenaza. Debería aprender a cerrar la boca ante Aron Izavok, enfrentarse a él es como jugar con fuego. —Sabes todo el día estuve pensando en cómo hacerte pagar tu imprudencia de esta mañana, pero después te vi con Iván y me di cuenta de que hacer tu vida más miserable de lo que ya es sería abusar —su rostro estaba cerca del mío, tanto que podía percibir el aroma de la menta que emanaba su boca —ese no es mi estilo. —Que considerado —ironizo, creí que ese comentario le molestaría al igual que a su primo ya que Iván odiaba que usara el sarcasmo, pero para mi sorpresa soltó una carcajada. —Sabes, me agradas. Espera ¿qué? —Aun así no dejaré pasar por alto que hayas arruinado mi camisa favorita frente a toda la escuela, pero sobre todo estoy dispuesto a cobrarte mi ayuda cuando te salvé de esos sujetos. —¡Por favor! Supongo que tienes más, sé a lo que se dedican tú e Iván. Ustedes se pudren en dinero —respondo —además nunca pedí tu ayuda. —No me interesa negarlo, pero debes saber que quien se mete con la mafia, por más mínimo que sea el error deberá pagar —sentencia.  —¿Y qué quieres que haga? —Temía a la respuesta a esa pregunta. —Parece que nos estamos entendiendo —una media sonrisa se asomó en su rostro. —¡Aron! —Los vellos de mi nuca se erizaron al verlo, a diferencia mía la sonrisa de Aron se ensancha al escuchar la voz de Iván. Aron se aleja de mí para mirar de frente a su primo. —Hola Iván —saluda con una fría sonrisa. —¿Qué mierda haces aquí? —¿Aquí? Te recuerdo Iván que este club está abierto al público, así que, puedo venir cuando se me dé la puta gana —Aron hizo una pausa —a menos que estés ocultando algo y no me quieras cerca. Iván sonreía tratando de mantener su postura serena ante las provocaciones de Aron, era como si su comentario le hubiera caído como un balde de agua fría. —Scarlett ven aquí —ordena, pero por alguna razón quería quedarme al lado de Aron, al ver que no me movía Iván me mira con odio. —¿Así ese es su nombre? Debo admitir que no le queda nada mal —comenta Aron provocando más la ira de Iván. —No lo repetiré una vez más Scarlett. Tuve que reunir toda la fuerza de voluntad para que mis pies se movieran para posicionarme al lado de Iván, una vez que me tuvo a su lado rodea mi cintura y me besa ferozmente frente a Aron, lastimaba mis labios debido a la agresividad y posesión del beso. Una vez que nos separamos Aron nos miraba con aquella expresión fría e indiferente que lo caracterizaba. —¿Eso es todo? —Pregunta arqueando una ceja. —Solo para que quede claro que ella me pertenece —Iván aprieta con fuerza mi cintura atrayéndome aún más a él, Aron rueda los ojos y se dispuso a marcharse no sin antes susurrar en mi oído. > Aron entra al casino dejándome a solas con el demonio despiadado de Iván, temía lo que sucedería en este momento. —Así que ahora te gusta andar de zorra —afirma. —¿Qué? —No te hagas la tonta Scarlett así que me dirás de lo que hablabas con ese idiota —una sombría mirada se posa sobre mí haciéndome sentir pequeña. —No hablamos de nada —mentí. —¿Segura? —Asentí —bien, nos vamos —Iván toma con fuerza mi mano y me arrastra hacia el auto que nos espera afuera del lugar. Cuando subimos al auto Iván teclea algo en su celular y después se limita a mirar por la ventana, no despego mi mirada de él un solo segundo, su actitud calmada me asustaba y más cuando me había atrevido a desobedecerlo. —Iremos a mi casa y después te llevaré al departamento —avisa ¿desde cuándo Iván me daba explicaciones? El auto aparcó en la entrada de la enorme mansión de la familia Kozel, mi corazón no dejaba de latir frenéticamente como si presintiera que algo malo fuera a pasar y no me equivoqué cuando al entrar a la mansión encontré a mi madre y mi hermana siendo apuntadas con un arma por los hombres de Iván. —Scarlett —llama mi madre al verme mientras trataba de consolar a Francescca, mi pequeña hermana de diez años. —¿Qué significa esto? —Pregunta con un hilo de voz cuando Iván se colocó a mi lado. Ahora entendía lo que tecleaba en su celular hace un momento. —Mi querida Scarlett estás son las consecuencias por mentirme —sentencia. —¿Mentirte? —¿Acaso eres estúpida? —Había olvidado que ese era su apodo favorito para insultarme —¿En serio creíste que dejaría pasar la conversación que tuviste con Aron? —Ahora entendía todo, todo esto se debía a que yo estuve conversando con Aron —ahora afronta las consecuencias — Iván hizo un chasquido con los dedos, solo ese sonido bastó para que sus matones comenzaran a golpear a mi madre y mi hermana. El sonido de sus gemidos de dolor y su llanto era algo que no podía soportar así que haría lo que fuera por salvarlas, daría mi vida por ellas si era necesario. —¡Basta! ¡Basta por favor! —Suplico. —Sabes que conmigo no se juega Scarlett —Iván hice un nuevo un chasquido y sus hombres se detuvieron —. Así que, te daré una oportunidad más ¿de qué hablabas con Aron? —De nada —respondo nuevamente. —Es increíble que quieras ver a tu familia en este estado —Iván se acerca a uno de sus hombres y le arrebata el arma que este traía en el cinturón de su pantalón. Mi corazón se detuvo cuando resonó el primer disparo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR