Scarlett Siento como si mi cuerpo estuviera flotando en una suave nube, podía sentir como me balanceaba de un lado a otro sin sentir ningún dolor, debía admitir que Fujimoto tenía razón, la sensación que producía esta droga era placentera o eso pensaba hasta que un agudo dolor comenzó a recorrer todo mi cuerpo provocando una parálisis. Mierda. Trato de abrir los ojos, pero por más que lo intento mi cuerpo no reaccionaba y el dolor que sentía quemaba mi interior. ¿Este sería mi fin? —¡Scarlett! —escucho a alguien llamar mi nombre a lo lejos —¡Scarlett! ¡Maldita sea, abre la puerta! Esa voz le pertenecía a Aron. Quería decir su nombre, pero por más que trataba, de mi garganta no salía más que gemidos de dolor, de pronto escucho como la puerta era abierta de un solo golpe para después s

