Scarlett En cuanto abrí la puerta de mi camerino me encontré con la cínica sonrisa de Iván, él vestía un traje color gris oscuro hecho a la medida, su camisa era blanca y su corbata hacía juego con su traje, no podía esperar menos del hijo Benjamín Kozel. —Te ves preciosa esta noche, por algo eres mi modelo principal —halagó al verme de pies a cabeza. Mi vestido sin tirantes con escote en forma de corazón resaltaba mis pechos mientras que los pequeños pliegues se adherían a mis curvas como una segunda piel además que el corto vestido resaltaba mis largas piernas. Las únicas joyas que adornaban mis muñecas eran dos brazaletes con diminutos brillantes mientras que mis pies estaban cubiertos por unos botines de tacón de aguja. —¿No deberías estar presente en el discurso que está dando tu

